SUCOT 2025

06/Oct/2025

Por Esc. Esther Mostovich de Cukierman- para CCIU

Hoy al atardecer, el pueblo judío comienza la festividad de Sucot “¿Qué se festeja en Sucot, (cabañas)? La Torá (Pentateuco) dice que el pueblo hebreo, después de dejar Egipto, habitó en tiendas o cabañas durante 40 años en el desierto.” JAG SUCOT SAMEAJ.

La mayor parte de la cultura de las civilizaciones del mundo occidental del cual formamos parte ¿cuál es? La que produjeron los griegos. Según ella, el mundo se estructura para que hombres y mujeres tengan “felicidad”, como sea que se la defina.  El ser humano se entiende que está en el centro del mundo para la cultura griega, todo lo que trabajamos y luchamos es para lograr felicidad personal.   Los saludos que nos damos mutuamente en ocasión de cumpleaños y fechas importantes del calendario lo demuestran. “Feliz Año Nuevo”   “Feliz Cumpleaños”  ““Happy New Year”  “Happy Birthday”. La variación es muy poca, puede desearse “Muy” feliz cumpleaños. Pase lo que pase, lo que importa en las fiestas del mundo que nos rodea es que nos sintamos “felices“, espiritualmente gratificados.

La cultura y comprensión de la civilización hebrea está estructurada de manera diferente. Aquí ¿quién está en el centro del mundo? el Señor del Universo. La actuación humana está en reconocerlo y cumplir las leyes del   Señor. ¿Qué saludos se dan para las fechas importantes y festividades del calendario hebreo? Cosas concretas: Alegría, Salud, Paz.  No deseamos feliz cumpleaños sino “Dia de cumpleaños alegre”.  Cómo se logra la alegría? La Ley y la costumbre hebreas van a lo concreto: buena comida, ropas nuevas, recibir visita de los hijos y nietos que viven lejos. Por otro lado, el deseo universal no es de una felicidad poco definida sino de una situación concreta e imperativa: Shalom, Paz.

¿Qué se festeja en Sucot, (cabañas)? La Torá (Pentateuco) dice que el pueblo hebreo, después de dejar Egipto, habitó en tiendas o cabañas durante 40 años en el desierto.  Para tenerlo presente en la memoria, ordena observar la fiesta de Sucot, “para que las generaciones sepan que Yo puse a los Hijos de Israel en tiendas para vivir allí”.1 Los rabíes pusieron a la festividad el nombre de “Zman Simjateinu”. El tiempo de nuestra alegría…

El Talmud2 dedica un Tratado entero a la festividad de Sucot. Se llama “Tratado Sucá”. Una de sus páginas3 dice que durante el Exodo de Egipto la Presencia Divina, que los rabíes explican como “Nube de Gloria”, envolvió todo el campamento de los hebreos, protegiéndolo en todo momento de los enemigos e incluso, del mal tiempo. ¿Cómo imaginarlo en nuestra vida actual, tan apegada a lo material? ¿Tal vez, como una nube que cubre parcialmente el cielo?  ¿Quizás como el cielo que deja ver el techo de una Sucá, que solamente se cubre con algunas ramas?

Por otro lado, dicen los rabíes que para darle importancia al simple hecho de tener nuestro techo, no hay nada mejor que vivir una semana sin techo, en una Sucá. A las comodidades de todos los días, no les damos importancia hasta tener que vivir sin ellas.

¿Acaso importa tener riqueza? Como primera pregunta: ¿Qué significa ser rico?

Hace unos 2.000 años Rabi Tarfon dice: “Es rico el que tiene diez campos y cien esclavos trabajando en ellos”.

Veámoslo en nuestro tiempo. Rabi Tarfon está tomando en cuenta la riqueza objetiva, como lo establecen algunas leyes impositivas modernas. ¿Es rico hoy en día el que tiene muchas propiedades inmuebles o varios autos de subido valor?

Rabí Iosi de Galilea dice: “Es rico el que tiene un retrete cerca de la mesa”.

En la Baja Galilea, donde enseñaba Rabí Iosí, el suelo estaba en gran parte ocupado por el pantano de Jule, que recién fue desecado por los pioneros de Israel a comienzos del siglo XX, entubando los arroyos que anegaban la tierra. Junto a los ríos de Babilonia, también, había grandes extensiones de suelo pantanoso. En terrenos así, los retretes tenían que estar a 200 metros de las viviendas, para no contaminar los pozos de agua. Un retrete cerca de la casa era un lujo máximo en ese entonces. Para Rabí Iosí, es rico el que puede permitirse los máximos lujos. ¿Cuál podría ser el máximo lujo que ansiamos nosotros? ¿Nos dará alegría conseguirlo?

Rabí Akiba dice: “Es rico el que tiene una mujer virtuosa”. Según cuenta el Talmud, la gran virtud de Rachel4, fue pedir a su marido que estudiara Ley hebrea y con tal de ayudarlo en ese estudio, se quedó viviendo en la mayor miseria, sola con sus dos hijos. Doce años más tarde, Akiba volvió a su casa y antes de entrar, a través de la ventana, escuchó a Rachel decir que no le importaría que él la dejara sola doce años más, con tal que Akiba siguiera estudiando la Ley Hebrea. Así que él se fue a estudiar otros doce años hasta que se convirtió en el Rabí más famoso de su tiempo, al que seguían miles de discípulos. Después de veinticuatro años de ausencia, Rachel, ya anciana, cubierta de andrajos, ¿cómo recibió a su marido? Besándole los pies. Akiba reconoció que todo lo que sabía, se lo debía a su mujer. Sin embargo, al discutir el tema de cuánto tiempo puede un hombre dejar sola a su esposa para irse a estudiar,5 la halajá (decisión rabínica) analiza el episodio y rechaza esa prolongada separación en que vivieron Akiba y Rachel. En nuestro tiempo, también entendemos que una separación prolongada no es buena para la pareja ni para la familia.

La opinión que se convierte en Halajá, jurisprudencia aceptada, en la cuestión de ¿quién es rico?, no es ninguna de las anteriores sino la de Rabí Meir.  Es suya la opinión que figura en el Pirké Avot (los dichos de los Padres): “Es rico el que se conforma con lo que tiene”.

Eso es lo que enseña la Sucá, dijeron los rabíes. Somos ricos cuando nos alegrarnos y disfrutamos de lo que tenemos.

Vale la pena aclarar que la ley del Talmud no es como la ley moderna, donde sólo se transmite la ley y no las discusiones parlamentarias que llevaron a establecerla. En el Talmud vale la decisión, “Es rico el que se conforma con lo que tiene”, pero también siguen siendo de considerar, las opiniones que en la discusión previa, quedaron en minoría. Siguen siendo distintas acepciones de riqueza, según para quien. Sigue siendo válido considerar rico al ser humano que tiene muchos bienes, al que se da los lujos máximos, al que tiene una pareja que lo apoya y lo complementa.

Los rabinos del siglo XX vieron las “maabarot”, las tiendas temporarias que habitaron los pioneros que construyeron el Estado de Israel a principios del siglo XX, como “sucot” en las que vivieron hasta que se construyeron edificios. Son así dos recuerdos los que están presentes en la sucá  de hoy en día;  el de nuestro Pueblo en el desierto en las épocas de Moisés y el de los pioneros en la reconstrucción del Estado de Israel  en el siglo pasado.

1 Exodo. 23: 16. Levítico 23: 39- 43.
2 Talmud. Redacción escrita de la jurisprudencia hebrea, redactada en el siglo VI e.c.
3 Talmud, Tratado Sucá, folio 11ª,
4 Rachel fue la segunda esposa de Rabí Akiba. Era un pastor analfabeto cuando se casó con Rachel, ya tenía en ese entonces un hijo de su primer esposa, con ese hijo fueron juntos a la escuela para comenzar a aprender hebreo.  El Talmud cuenta también de la tercera esposa de Akiba, viuda del gobernador de Judea, Turnus Rufus, mujer muy rica que entregó toda su fortuna a Akiba cuando se casaron.
5 Talmud, Tratado Ketubot (contratos) folio 63ª.